¡Con lo gratis que es reír y que poco lo disfrutan algunos!

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La risa, esa habilidad única en los humanos, nos hace ser más felices, pero también más sanos. Según la ciencia, esta nos aporta una gran variedad de beneficios

“Reírse de todo es propio de tontos, pero no reírse de nada lo es de estúpidos”

Si sonreímos y nos reímos, el corazón se relaja y se ensancha.

La risa, es sin duda, una de las sensaciones más agradables que experimenta el ser humano.

No solo nos hace sentir realmente bien, sino que además, está demostrado científicamente que una simple sonrisa tiene múltiples beneficios para nuestra salud. ¿Sabes por qué?

Al reírnos, el córtex del cerebro se activa y libera impulsos eléctricos tan solo un segundo después de empezar a reír, expulsando así toda la energía negativa de nuestro cuerpo.

En este proceso se liberan endorfinas y una hormona llamada dopamina (muy relacionada con los estados del bienestar psicológico). Al mismo tiempo, se ha demostrado que los niveles de cortisol (la hormona del estrés) disminuyen notablemente.

Son muchos los estudios que apoyan estos resultados. De hecho, esta apreciación sobre los beneficios de la risa ya la formuló en su día el famoso neurólogo Sigmund Freud, quién observó el efecto que tenían, en especial, las carcajadas en el cerebro.

La risa no solo nos convierte en personas más felices, sino que además juega un papel social muy importante.

Los humanos comenzamos a desarrollar esta habilidad a los pocos meses de nacer y, conforme vamos creciendo, perdemos esa facilidad para dejarnos llevar por la risa ante algo gracioso.

Se podría decir que nuestro sentido de lo cómico se va modulando y haciéndose un poco más selecto para aparecer. De hecho, los adultos suelen reír entre 15 y 100 veces al día, frente a una media de 300 veces diarias de los niños.

El efecto de la risa ha sido estudiado de forma terapéutica desde los años 70.

Con ello, se ha desarrollado una técnica destinada a mejorar el estado físico y psicológico de las personas: la risoterapia.

El secreto de su éxito es que, engañando a nuestro cerebro, pues no es capaz de distinguir la risa verdadera a la provocada, podemos conseguir los mismos beneficios.

Así, la risa empieza como simulada mediante ejercicios de cuerpo en un grupo, con el contacto visual y el juego infantil, y se convierte finalmente en una risa real y contagiosa.

En la cultura china, donde investigan la risa desde el S. VI a.C., se ha estudiado incluso, cómo afecta la risa a nuestro organismo dependiendo de la vocal predominante.

Esto se debe a que la diferente pronunciación de una vocal u otra provoca diversas vibraciones internas.

No es algo aleatorio, sino que es el propio cuerpo quien decide cómo nos vamos a reír según la zona dónde necesite que se produzcan esas ondas.

Y es que cada vocal tiene un valor símbolo; movilizan emociones determinadas y potencian deferentes aspectos.

Con todo ello, está demostrado que la risa, esa habilidad única en los humanos, nos hace ser más felices, pero también más sanosSegún la ciencia, variedad de beneficios es realmente sorprendente.

Razones científicas para reír

1. La risa adelgaza

Un equipo de científicos de la Universidad Vanderbilt en Nashville, Tennessee (EE.UU) concluyó  que reírse durante 15 minutos al día puede ayudar a perder peso, ya que la risa hace que el corazón lata más rápido, trabajando a la vez una serie de músculos, lo que redunda en un aumento del gasto de energía.

Además, la vibración del diafragma provoca un masaje interno tanto en el estómago como en el hígado, generando jugos gástricos que reducen los ácidos grasos y nos ayudan a eliminar toxinas del organismo.

Podemos llegar a perder 2 kgs al año con nuestro aporte de risa diario.

2. La risa provoca sensación de felicidad

Lo decía Erasmo de Rotterdam: “Reírse de todo es propio de tontos, pero no reírse de nada lo es de estúpidos”.

Y es que la risa nos aporta felicidad.

Nuestro córtex cerebral libera impulsos eléctricos que obstruyen el paso de pensamientos negativos justo un segundo después de que empecemos a reír.

Otro de los expertos que indagó sobre el tema fue Sigmund Freud quien fue el primero en atribuir a la risa el poder de desechar de forma natural la energía negativa de nuestro cuerpo.

3. La risa combate el insomnio

Las virtudes de la risa son claras y todos los expertos coinciden. Con una carcajada se activan los casi 400 músculos que hay en el rostro, algo que sucede si tenemos un semblante serio.  Además, gracias a la risa logramos desterrar nuestros miedos y nuestras preocupaciones, que son los que normalmente nos asaltan por la noche cuando lo que intentamos es dormir plácidamente. La risa nos hace estar relajados, tranquilos y, en general, sentirnos bien. Para dormir de un tirón, nada mejor que la risa.

4. La risa alivia los dolores

En la Edad Media los bufones también se calificaban como auténticos sanadores gracias a su contribución al humor de los habitantes, ya que la risa ayuda a segregar catecolaminas y dopaminas.

El mejor ejemplo del Medievo fue Bernardino II Matello quien, a base de risas, consiguió que el hermano de Isabel de Este -gran mecenas de las artes-, Alfonso (esposo de Lucrecia Borgia), sanara por completo.

“Es imposible que imagine nadie el recreo y placer que me ha proporcionado este bufón, él ha sido la causa de que la carga de mi enfermedad pareciese más ligera”, explicaba en su carta el recuperado Alfonso en el S. XV.

5. La risa nos ayuda contra los problemas cardiovasculares

Muchas son las sustancias que se liberan cuando nos reimos: las endorfinas, la adrenalina, la dopamina y la serotonina.

Además,  a nivel psicosomático, una gran cantidad de dolencias cardíacas  tienen su centro neurálgico en la tristeza, que provoca que el corazón se contraiga.

Si sonreímos y nos reímos, el corazón se relaja y se ensancha.

6. La risa mejora la piel

Según un estudio del Hospital Sisol de Surquillo, el buen humor ayuda a cuidar nuestra piel.

¿De qué forma? Mientras la tristeza hace que las defensas del cuerpo bajen y seamos más propensos a enfermar, la risa hace que nuestro cuerpo se enfrente mejor al entorno, esté más protegido, y nuestra piel se vea con mejor color y más sana.

Además, si nos reímos a carcajadas nuestro corazón bombeará sangre a mayor velocidad con lo que es probable que también sudemos o incluso lloremos.

Todo ello nos ayuda a mejorar el aspecto de nuestra piel gracias a las toxinas que eliminamos de esta manera.

7. La risa reduce el estrés

Y es que la risa salva vidas.

Ya hemos hablado de las hormonas que segregamos cuando nos reímos.

Entre otras, las endorfinas, esas hormonas que potencian nuestro sistema inmunitario, causan un aumento de la sensación de bienestar y nos ayudan a combatir el estrés.

Es una auténtica píldora natural contra el estrés.

Así que el refrán de “al mal tiempo buena cara” ya tiene una base científica también.

Un estudio llevado a cabo por las psicólogas Tara Kraft y Sarah Pressman, de la Universidad de Kansas (EE.UU). y publicado en la revista Psychological Science, concluyó que la risa tiene un efecto en el cuerpo a un nivel químico, que provoca en quien sonríe un bienestar físico de 24 horas de duración.

8. La risa previene las contracturas

Y es que al reír relajamos prácticamente toda la musculatura de nuestro cuerpo, ya que nuestros movimientos se vuelven totalmente espontáneos.

Este nivel de relajación ayuda a prevenir las contracturas.

9. La risa despeja nariz y oídos

Las vibraciones de la risa provocan que, si estas congestionado y tienes dificultades para respirar, se libere la mucosa que se encuentra en la nariz.

También despeja los oídos.

10. La risa refuerza el sistema inmunológico

Al reír se liberan gran cantidad de endorfinas que protegen al organismo de infecciones y lo hacen más resistente a enfermedades como la diabetes, la hipertensión o el cáncer.

11. La risa combate la timidez

La risa no solo nos convierte en personas más felices, sino que además juega un papel social muy importante. Para las personas con problemas de timidez es una buena forma de perder el miedo a relacionarse con otras personas.Combate miedos y fobias, expresando emociones y favoreciendo la existencia de lazos afectivos. Además, fortalece nuestra autoestima.

12. La risa limpia los ojos

Algunas personas tienen facilidad para llorar cuando la risa es prolongada y duradera.

Gracias a esas lágrimas estamos mejorando la limpieza de nuestros ojos y ayudando a eliminar impurezas.

13. La disfrutan más las mujeres

Según cuenta Antonio Rial en su libro “Repensar el cerebro”, los estudios de neuroimagen han demostrado que en las mujeres se activan con mayor intensidad las regiones del cerebro involucradas en el procesamiento del lenguaje y la memoria de trabajo cuando escuchan o leen algo divertido.

14. La risa alivia el dolor

Los estudios también han demostrado que el humor puede reducir el dolor.

Además, del hecho de que sirve como una técnica de distracción, aumenta la producción de analgésicos naturales del cuerpo, como la endorfina y la serotonina.

15. La risa tiene el mismo efecto que la meditación

Un estudio, llevado a cabo por la escuela de medicina de la Universidad de Loma Linda en California (EEUU), incluyó una pequeña muestra de 31 voluntarios cuyas ondas cerebrales fueron monitoreadas mientras veían vídeos sobre estas tres temáticas: humor, espiritualidad y terror.

El examen de los resultados determinó que los vídeos humorísticos producían un alto nivel de ondas gamma, que son las mismas que provocan el ejercicio de la meditación, según los investigadores.

16. La risa potencia la imaginación

Al localizarse en la misma zona donde reside nuestra creatividad, la risa ayuda a potenciar, en gran medida, esta habilidad, así como la imaginación.

17. La risa mejora la memoria

Un estudio reveló que nos cuesta mucho menos recordar información que nos parece graciosa, y que estos recuerdos se consolidan mejor en el cerebro, incluso cuando ha pasado un largo periodo de tiempo.

Los resultados refuerzan la idea de que lo mejor para aprender es, sin duda, divertirnos.

18. Cultura china: reír con la “A”

Según la medicina tradicional china, reír con la “A” produce una vibración en la zona genital y abdominal: riñón, ovarios, matriz, vientre e intestino grueso.

Mejora la energía del riñón y de la vejiga.

Actúa sobre el tejido óseo, previene la osteoporosis.

Mejora el sentido del oído.

La expresión con la que se relaciona en la cultura china es el gemido.

19. Cultura china: reír con la “E”

Produce una vibración debajo de las costillas y el plexo solar.

Libera la energía del hígado, y de la vesícula biliar.

Actúa sobre el tejido muscular.

Mejora el sentido de la vista.

La expresión con que se relaciona es el grito.

20. Cultura china: reír con la “I”

Produce una vibración en la zona del cuello.

Libera la energía del órgano corazón y del intestino delgado (que es donde se fabrica la sangre, según la medicina tradicional china).

Activa el sistema circulatorio, previene las varices.

Activa sobre el sistema nervioso.

Además estimula la glándula tiroides.

La emoción con la que se relaciona es la alegría.

21. Cultura china: reír con la “O”

Produce una vibración en la zona cerebral.

Libera la energía del estómago, páncreas y bazo.

Actúa sobre el tejido conjuntivo, previene la celulitis.

Estimula la glándula pineal, la hipófisis, la pituitaria y el hipotálamo.

Actúa sobre el endoplasma celular, el núcleo celular y por tanto el ácido ribonucleico (transmisor de la aptitud).

Mejora el sentido del gusto.

Es el que nos hace posible llevar a cabo nuestras ilusiones.

La emoción con la que se relaciona es la sorpresa.

En la cultura china no se recomienda reír de forma forzada con el sonido “ jo” durante más de un minuto, porque podría producir estados de trance.

22. Cultura china: reír con la “U”

Produce una vibración en la zona de los pulmones por la espalda.

Libera la energía del intestino grueso y pulmón.

Actúa también sobre nuestros recuerdos.

Mejora el sentido del olfato.

La emoción con la que se relaciona es el llanto.

23. La risa alarga la vida

Los especialistas de la Sociedad Española de Neurología (SEN) presentaron en 2015 un informe en el que demostraban que los problemas vasculares se reducían un 40% en aquellas personas que se reían de forma regular, lo que se traduce en unos 4 años y medio más de vida.34fghy

Fuente: Muy Interesante.

 

El frasco de la gratitud, para guardar agradecimientos

El frasco de la gratitud

Busca un frasco de cristal y adornalo bonito, o no, tu eliges. Pon un letrero: “ Frasco de Gratitud”

Cada día escribe en un papelito una cosa del día por la que te sientes agradecida

Cuando se termine el mes, vacíalo sobre la mesa y leelos

Vacía el frasco y vuelve a empezar. En el mismo tarro o en un tarro nuevo

06fb5dcdf0d9bc278391406143e1583fPuedes guardar los frascos por meses y, aunque los leas mes a mes, será interesante releerlos todos al final del año

Se trata de una idea que compartió Elizabeth Gilbert, autora de “Comer, rezar y amar”, consiste en hacer “el frasco de gratitud”.

Esta idea es muy sencilla de llevar a la acción y lo mejor de todo es que con el paso del tiempo verás que tiene grandes beneficios cambiar nuestra sintonía y comenzar a vivir con gratitud.

Se trata de tener un frasco de cristal vacío y diariamente escribiremos en un papelito por lo menos una cosa del día por la cuál estamos agradecidos, pueden ser cosas muy sencillas que a veces pasamos por alto, por el simple hecho de que siempre las tenemos o porque en ocasiones nos enfocamos erróneamente más en los problemas y preocupaciones que en las cosas buenas que tenemos diariamente.

Así que podremos escribir desde la fortuna de poder disfrutar de un bello atardecer, del haber disfrutado de una deliciosa comida, de haber recibido una llamada de un ser querido o quizás haber recibido buenas noticias sobre alguien que te importa mucho; dar gracias por un detalle de la persona que amas, alegrarte de tener un sueño reparador… en fin, se trata de valorar los pequeños detalles de la vida.

Con esta sencilla práctica, por muy mal día que a veces podamos tener, será más fácil apreciar y valorar las cosas buenas que tenemos, y atraer más momentos agradables a nuestra vida.

Y así, cuando tengamos un mal día, una mirada a nuestro frasco de la gratitud nos recordará que la vida está llena de cosas maravillosas que agradecer, obtendremos la fuerza y motivación necesaria para superar cualquier obstáculo, seguir adelante y luchar por nuestros sueños.

Para lograr una actitud de agradecimiento tenemos que fomentarlo todos los días, y al hacerlo por escrito es mucho más fácil recordarlo, y así siempre que lo necesitemos, podremos recurrir a leer nuestros papelitos de gratitud y tratar de ver las cosas de una mejor forma. ¡No esperes más y busca dos frascos, uno para ti y otro para regalárselo a una persona especial con la que quieras compartir esta idea, seamos agradecidos.

Feliz día.

Ordenar y tirar lo que no usas… en todos los aspectos de tu vida

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Ordenar y tirar lo que no usas… en todos los aspectos de tu vida

7 días para ordenar, tirar y ser más feliz

Siguiendo el ejemplo de quienes realizan la ‘limpieza de primavera’ y las enseñanzas de Marie Kondo te proponemos una cura détox para hacer frente al caos en una semana

28.42¿Sabías que nuestros vecinos del norte de Europa practican la llamada ‘limpieza de primavera’ o spring cleaning? Es un día –o varios– donde se limpia la casa a fondo y se ventila a conciencia tras varios meses sin apenas abrir las ventanas por el frío. A los españoles, criados en una sociedad donde el hogar se ha de mantener siempre como los chorros del oro por si viene visita y donde se ventila a diario nos resulta una maniobra harto extraña.

Como con la limpieza primaveral se pone la casa patas arriba se aprovecha para ordenar. Y para tirar lo que ya no se usa y que probablemente jamás se vuelva a usar.

Los ingleses lo llaman decluttering, un término sin equivalencia en español y que viene a significar algo así como ‘poner orden en el caos, eliminar lo innecesario y quedarse con lo esencial’. La japonesa Marie Kondo, nueva gurú del orden, reconoce que la primavera le insufla nuevas energías para meterle mano a la casa. Y de ahí a todos los aspectos de la vida.

Toma nota.

Tienes 7 días para estrenar vida

Día 1. Cambio de armario

Empieza por lo más práctico: vacía completamente el ropero. Echa un vistazo a la ropa más abrigada. ¿Qué está en buen estado y puedes guardar para la temporada próxima? Nada de jerseys con bolitas, ni con enganchones. Tira lo viejo. Sin piedad. También esas prendas que llevas años sin usar. No las guardes para estar por casa. ‘Si no vale para salir a la calle, ¿por qué vas a vestirte con ropa vieja en casa?’, se pregunta Kondo. Esto explica cómo esta sargenta de hierro del orden es capaz de sacar entre 20 y 30 bolsas de artículos inútiles de las casas de sus clientes.

Quédate con lo básico y que sabes que sí te vas a poner. Ahora ordena por colores y nada de torres de esas que al coger una camiseta de abajo se despanzurran las cinco de arriba. Enrolla las prendas y alinéalas para que sea fácil extraerlas. “Es cuestión de ordenar todo, de una vez y hacer que ese orden sea duradero”, sentencia.

Día 2. Hora del baño

No, no se trata de darte una ducha sino de organizar los potingues de belleza. Ese spray para crear ondas surferas que te dejaba el pelo como sucio, ¿vas a volver a usarlo alguna vez? ¿Y el gel fijador de cuando llevabas el pelo a lo garçon crees que vas a usarlo ahora que llevas un long bob? ¿Y esa barra de labios casi negra que solo usaste en Halloween? ¿El rizador barato y malo que no tiras por si el bueno deja de funcionar?

La lista de frascos sin usar durante meses suele ser impresionante. Mándalos al contenedor de los reciclados. Y lo mismo con los caducados. Si no recuerdas cuándo lo abriste pero acumula polvo, tíralo. Si el precio está en pesetas, también. De paso, aprovecha para limpiar las brochas de maquillaje y los cepillos del pelo. Y para tirar esas toallas de color inexplicable. Aunque sean de algodón egipcio, si el blanco tira a un gris-beige, tíralas.

Día 3. Revistas, libros y quincalla

En el cuarto de estar puedes encontrar cualquier cosa. ¿En la era de Internet realmente vas a volver a consultar los apuntes de la facultad? ¿Merece la pena acumular esa torre de revistas del corazón solo porque Busta y Paula aún estaban juntos en la portada? Al contenedor de papel. ¿Torres de best sellers que no caben en las estanterías y que presumiblemente no volverás a hojear? Dónalos.

Una vez superes estas trabas te será más fácil deshacerse de objetos pequeños dispersos por todo el cuarto de estar: souvenirs de París, bolígrafos, calendarios con el teléfono de persianistas… “Solo existen dos razones para no deshacerse de un objeto: un enganche con el pasado o miedo ante el futuro”, sentencia Kondo. Ante la duda, tíralo. Elimina también los duplicados. No necesitas siete cuadernos de notas. Con uno siempre a mano, basta. ¿Y con los cargadores? Mientras no se invente uno universal habrá que seguir almacenándolos, pero mejor si metes todos en una caja. Que sea mona, que ordenar no está reñido con decorar. Haz lo mismo con pendrives, cables…

Día 4. La prueba de Masterchef

Echa un vistazo a la cocina. Hay especias que no pueden faltar en tu cocina, pero esas que compraste en tus viajes por la India, Turquía o África, que pican como el demonio y que solo has usado una vez, tíralas. También las que no usas porque te desagrada su sabor y las que han perdido aroma. Haz lo mismo con las conservas, con la nevera y con vasos, platos, tarteras y sartenes deteriorados.

Adiós también a la cristalería ultra arañada por el lavavajillas. Hay al menos una docena de comercios con menaje a precios razonables (Ikea, Zara Home, Carrefour Home…) donde encontrarás artículos a estrenar para no sentir que vives en una pensión. Y asúmelo: si nunca haces bizcochos, deshazte de los moldes. Solo ocupan espacio y te recuerdan que nunca serás una abuelita con olor a vainilla.

Día 5. Aligera el bolso

Es increíble la cantidad de artículos insospechados que una mujer puede atesorar en tan poco espacio. Ticketsde la compra de Navidad, mecheros de cuando aún fumabas, una veintena de bolígrafos, pañuelos de papel sin bolsa, siete tampones de los de ‘por si acaso me baja la regla que no me pille desprevenida’…. Vacíalo de todo. Límpialo por dentro y por fuera. Si está viejo, tíralo. Ahora vuelve a meter solo lo imprescindible para pasar unas horas fuera de casa. Tus hombros lo agradecerán.

Día 6. Limpia el coche

El maletero y la guantera del vehículo no son una prolongación de tu bolso. Revisa, limpia y tira resgurados de la gasolinera, del parquímetro y recibos del seguro de hace diez años. En cambio ten a mano y en buen estado la documentación del coche. Si llevas cds, confirma que cada disco está en su caja. Aspira a conciencia las alfombrillas y entre los asientos, en especial, si tienes niños. Descubrirás restos de patatas fritas y gusanitos listos para someterse a la prueba del carbono 14.

Día 7. Limpieza digital.

Borra correos, whatsapps y mensajes antiguos. Acumularlos crea lo que el experto en tecnologías de la información Enrique Dans llama ‘síndrome de Diógenes digital’. Pero hay más. Plantéate si es necesario almacenar en discos duros decenas de películas que has grabado de la tele y que necesitarías vivir varias vidas para volver a ver. Tanta información puede que no ocupe metros cuadrados de tu apartamento pero genera ansiedad. Y no está la vida como para angustiarse porque no has visto todos los capítulos de Juego de Tronos.

Fuente: Objetivo Bienestar.

Foto/ Pixabay

 

 

Esta semana practicaremos el “El habito de quererte”

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Hábitos

Esta semana practicaremos el “El habito de quererte”

Todos quieren verte bien

Es importante que te levantes cada día haciéndoles un hueco a las actividades que sirven para cuidar de tu salud y progresar en lo que hagas.

Tu cuidado personal es una de las misiones más importantes y generosas del día.

Porque todos quieren verte bien, por unas razones u otras.

Tu familia quiere que te levantes de buenas.

Tus hijos, mascotas, amantes… Los que tengas o los que vayas a tener también.

Todos coinciden en que cortes con lo que te asfixia y en que aprendas a decir que NO a lo que te separa de ellos.

Quieren que les des tiempo de calidad.

Quieren verte comer relajado y que sonrías haciendo lo que te gusta.

Les encanta que tu buen humor les salpique.

Tus aliados y compañeros tienen interés en que protejas tu mente, que la mantengas a salvo del abatimiento y de distracciones que te aparten del objetivo que tenéis en común.

Tus jefes, clientes, proveedores, alumnos o seguidores, presentes o futuros, quieren que te organices.

Les satisface tu solvencia y verte con los recursos a tope.

Cuando estás cansado, estresado o desorientado, no les ayudas tan divinamente como cuando tienes el control y estás cabalgando sobre la ola del día.

Tus enemigos y los parientes que te odian, por descontado, quieren verte abatida y descompuesta, pero tú te presentarás erguida y compuesta.

Hacer leña del árbol caído es patético. ¿A quién le puede gustar?.

Pues hay a quien le gusta, es más, hacen de ello su actividad preferida, pero esto no va contigo

También es muy importante verte desplegando acción enérgica contra los chismosos. Agregas sentido y amenidad a sus vidas.

Por unos motivos u otros, a las personas presentes y venideras que van a entrar en tu historia les interesa verte bien.

Hasta tus ancestros se ven honrados por tu buen hacer.

Ellos lo quieren así

Sé magnánima.

Complácelos.

Para el final me he dejado a una persona.

¡Ay, cómo pudo olvidárseme!

¿Eres tú, verdad?

Mira que dejarte para lo último…que normalmente es lo que solemos hacer, pero recuerda ahora y siempre, que para poder querer, cuidar y amar, primero debes hacerlo contigo misma.

Pues, eso.

Tú eres otro interesado en estar bien, además de todos los que he mencionado  anteriormente.

Así que : quiérete mucho.

Foto/ Pixabay.

Este texto no es mío y lo reproduzco aquí porque me ha encantado

Lo he sacado íntegro de una maravillosa página  que os recomiendo que visitéis, aquí tenéis el enlace www.tusbuenosmomentos.com

 

 

 

 

 

Cómo encontrar la felicidad en las pequeñas cosas

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El refrán que dice “Es de bien nacido ser agradecido” nos recuerda la importancia de la gratitud.

Estar agradecidos por lo que tenemos en vez de estar quejándonos de lo que no tenemos es una de las claves para ser feliz.

Darnos cuenta de lo bueno que tenemos en nuestra vida y estar agradecidos por ello hace que nos sintamos más felices..

La física quántica dice que “solo existe aquello que observamos”, lo que quiere decir es que solo existe aquello a que lo que le doy “mi atención”.

 Allí donde pongo mi atención es donde va mi energía.

Así que si prestamos atención y agradecemos lo bueno que tenemos en nuestra vida estaremos creando una vida feliz.

Ya lo dice el filósofo chino Lao Tse: el agradecimiento es la memoria del corazón.

Buscar la felicidad en las pequeñas cosas

La rutina y el ritmo frenético de la vida hace que no seamos conscientes de las cosas que nos hacen felices todos los días.

Y hay muchas: despertarnos en nuestra cama, tomarnos un café, ducharnos con agua caliente, abrir el armario y elegir qué ropa me quiero poner, abrir el grifo y que salga agua potable, tener comida, llegar a casa y encontrarla calentita, tener salud, amigos, familia…

Todo eso son cosas que valoramos cuando las perdemos. 

Se nos estropea la caldera y no tenemos agua caliente, ni calefacción… Se va la luz y no podemos ver la tele, ni tener internet, ni cocinar si tenemos vitro… Darnos cuenta de lo felices que nos hacen las pequeñas cosas de nuestra vida cotidiana es otro de los grandes secretos de la felicidad.

Vivir el presente.

Mindfulness

Mientras pensamos en el pasado o en el futuro se nos escapa el presente. 

Solo existe el “momento presente”. Cuando recordamos el pasado nos traemos  los miedos del pasado al presente y cuando proyectamos el futuro traemos la ansiedad del futuro al presente convirtiendo nuestro presente en “miedo y ansiedad”.

Vivir con plenitud el instante presente no es tarea fácil, requiere esfuerzo y constancia. La mente tiende a la dispersión regodeándose en los recuerdos del pasado o en las ilusiones del futuro, pero merece la pena hacer el esfuerzo para “vivir con plenitud nuestro presente”.

La practica de mindfulness nos puede ayudar a conseguirlo, ya que nos enseña a enfocar nuestra mente en el momento presente sin darle atención a los pensamientos errantes que nos alejan de la realidad.

Pensar en positivo

Al igual que los pensamientos negativos generan ansiedad y miedo, pensar en positivo genera alegría, buen humor y capacidad para afrontar los desafíos de la vida de manera más constructiva.

Pensar en positivo hace que tengamos confianza en el futuro. Los pensamientos positivos mejoran nuestra salud nos ayuda a combatir el estrés, los dolores y las enfermedades.

Hay estudios que confirman que las personas positivas son menos propensas a sufrir de hipertensión o diabetes y, por tanto, viven más tiempo. Tener una actitud positiva te ayudará a relativizar la importancia de las cosas afrontando mejor cualquier situación.

Mantener la ilusión

Tener ilusión es uno de los motores de nuestra existencia, cuando nos ilusionamos con algo nos sentimos plenos, motivados y llenos de energía. Nos cambia la mirada, desprendemos alegría y entusiasmo. Es un sentimiento que nos da mucha fuerza, valor y energía.

La ilusión hace que queramos construir una vida mejor, un mundo mejor.  Vivir con ilusión nos da la fuerza necesaria para perseguir nuestros sueños y no rendirnos, nos llena de aliento y nos empuja a perseguir nuestros deseos. Mantener la ilusión en nuestro día a día nos hace sin ninguna duda mucho más feliz..

“Hay algo que da esplendor a cuanto existe, y es la ilusión de encontrar algo a la vuelta de la esquina.” Gilbert Keith Chesterton.

Foto/ Pixabay.

Ama, pero ama bien

En general, la gente “se quiere” o “se quiere mucho” a su manera y, reconozcámoslo, muchas veces no es una manera saludable, e incluso, muchas veces no es amor lo que se profesan. Es por esto que mi consejo de este artículo es: ¡Ama Bien! 

A menudo escucho cosas como esta: “yo sé que me quiere mucho pero me siento mal en mi relación de pareja”. Y al revés: “yo lo/la quiero mucho pero no puedo más, no puedo vivir así”. 

Y un largo etcétera de frases del mismo estilo que manifiestan el mismo error. 


Y es que la cuestión clave no es cuánto te quieren sino cómo te quieren. No es cuánto quieres sino cómo quieres. No es la cantidad sino la calidad el factor clave para valorar si el vínculo amoroso es o no saludable. Lo que de verdad importa es la manera en la que se ama.

Veamos cómo identificar una relación saludable:

Un indicador clave para saber si nos encontramos ante una relación saludable es la huella positiva que nos deja. Tener sentimientos de plenitud, de satisfacción, de no querer cambiarte por nadie, de crecimiento personal, de apoyo, de ganas de volver a compartir momentos con la persona amada, son factores que indican una buena salud en la relación.

Adams y Jones afirman que las relaciones estables se basan en 5 factores:

  1. Amor profundo.
  2. Satisfacción mutua.
  3. Falta de interés por otra posible pareja.
  4. Miedo a la ruptura.
  5. Sentimiento de obligación moral con la pareja. 

Robert J. Sternberg, con su Teoría Triangular del Amor citó 3 componentes clave para hablar de amor:intimidad, pasión y compromiso. 

  • Intimidad o cariño: es un deseo de acercamiento, de comunicación, y de fuerte interés por el otro, por buscar su felicidad y encontrar la propia en su compañía. Implica buscarse y procurar compartir tiempo en común. Proporciona apoyo emocional mutuo mediante la entrega de uno mismo. Existen 2 diferencias entre el afecto amoroso y el amistoso: por una parte, el amistoso requiere reciprocidad mientras que uno puede amar a quien le ignora; por otra parte, si desaparece el aprecio moral se acaba con la amistad pero no con el afecto amoroso pues podemos amar y/o estar enamorados de un canalla, por ejemplo. Son formas de expresarlo: apoyo, consuelo, admiración, tiempo en común, perdón. 
  • Pasión: es el anhelo profundo e imperioso del otro, la evidencia mental y sentimental de que el otro es la persona que más importa. Es la expresión de una emoción psicofísica cuya traducción principal es el sexo. Se desarrolla deprisa y desaparece pronto, aunque algunas pasiones son duraderas. Con la atracción sexual se mezclan otros sentimientos tan especiales como la admiración profunda, la necesidad de protección, sensación del ser querido o enorme gratitud. Son formas de expresarlo: besos, abrazos, caricias, palabras de amor, practicar sexo, cuidar la imagen para el otro. 
  • Compromiso: es la decisión de amar a otra persona, de comprometerte en mantener y cuidar ese amor.  Implica constancia y lealtad. Suele situarse en tercer orden cronológico (primero nos enamoramos, luego nos queremos y finalmente nos comprometemos). Aunque ésta no es la única secuencia posible suele ser la más frecuente. Son formas de expresarlo: fidelidad, compartir posesiones, superar crisis, casarse o establecer una relación de pareja estable. 

Según Sternberg, la probabilidad de que una relación se mantenga es mayor en la medida que estén presentes dos componentes o los tres.

Amor: tipos de amor y AMOR con mayúsculas

Por la combinación de los 3 componentes, podemos encontrar 7 tipos de amor, según Sternberg:

  1. Cariño. Hay intimidad sin pasión ni compromiso. Es el cariño íntimo que caracteriza las verdaderas amistades en las que se siente un vínculo y una cercanía con la otra persona pero no pasión física ni compromiso a largo plazo.
  2. Encaprichamiento. Hay pasión sin cariño o intimidad ni compromiso. Es lo que comúnmente se siente como “amor a primera vista”.
  3. Amor vacío. Existe compromiso pero la intimidad y la pasión no existen. Hay sensación de respeto y reciprocidad. En los matrimonios arreglados, las relaciones suelen comenzar con un amor vacío.
  4. Amor Romántico. Hay pasión e intimidad pero no compromiso. Las parejas románticas están unidas emocionalmente (como en el caso del cariño) y físicamente, mediante la pasión, pero no en el compromiso de estar juntos. Por ejemplo, un amor de verano o relaciones de muy corta duración.
  5. Amor Fatuo o Loco. Es la combinación de pasión y compromiso. Falta la intimidad, pues no se muestran abiertos y no sienten un vínculo o conexión fuertes.
  6. Amor Sociable. Este tipo de relación incluye las características de intimidad y compromiso. La característica que falta es la pasión, que podría haber desaparecido con el paso de los años de relación.
  7. Amor Consumado. Es el tipo de relación que todas las parejas buscan, pues combina intimidadpasión ycompromiso. Según Sternberg, lo difícil no es alcanzar esta etapa sino permanecer en ella, pues con el paso de los años es habitual que las parejas pierdan la pasión que una vez sintieron. 

Ama Bien: relaciones saludables

No obstante, no fanaticemos: si no tienes pareja, esta circunstancia no te incapacita para ser feliz, como  Sonja Lyubomirsky  recoge en su libro “Los mitos de la felicidad”. El amor de pareja aporta un gran bienestar cuando la relación es saludable pero puede ser motivo de un gran sufrimiento cuando no lo es. Tenlo en cuenta y detecta si tienes una relación tóxica para pedir ayuda.

Pero ¿cómo podemos reconocer si una relación es o no saludable? Revisemos algunos indicadores de una relación tóxica.

Indicadores de una relación tóxica

Durante la relación te está pasando que:

  • Has dejado de crecer psicológicamente, te empobreces, sientes que se detiene tu crecimiento personal.
  • Pierdes la energía, las ganas de ser tú, la ilusión, la alegría.
  • Sufres cambios importantes en tu peso, sueño, alimentación, en definitiva, tu salud.
  • Te sientes culpable con frecuencia, mal en tu relación contigo.
  • La opinión de tu pareja es excesivamente poderosa para ti: su opinión te hunde o te hace megafeliz. 
  • Te trata mal y/o lo justificas: humillaciones, malos modos, gritos, burlas, insultos, etc.
  • Te controla: quiere tus claves de móvil, redes sociales, dónde vas y con quién, etc.
  • Te sientes mal contigo: dudas más de tus ideas y opiniones, de tu forma de ser, de cómo vistes, etc.
  • Te aferras a tu pareja como una tabla de salvación para no quedarte solo/a, para tener planes los fines de semana, por miedo o pereza a volver a empezar, etc.
  • Hay celos injustificados y tienes que explicar y demostrar con frecuencia que no hay base real para desconfiar.
  • Tu opinión, ideas, sentimientos, son tonterías o son menos “dignas” que las suyas.
  • Tienes que demostrar que “lo/la quieres” con frecuencia, haciendo lo que te pide, como prueba de tu amor, pues de lo contrario, se enfada.
  • Tienes que callarte y ceder con frecuencia para que esté bien.
  • Pierdes la capacidad de decidir por ti mismo/a.
  • Pierdes el deseo sexual o no te sientes bien durante el sexo.
  • Tienes que pedirle permiso para hacer cualquier cosa.

Además de comprender y reflexionar sobre estos aspectos, cuestión clave es que pases a la acción y los pongas en práctica.

¡Ama bien! ¡Ama saludablemente! Aquí te propongo algunas pautas para que lo consigas.

Pautas para que ames bien

  1. Ámate. Es imprescindible que te ames para que puedas amar saludablemente, amar bien.
  2. Cultiva el vínculo. Dedica un tiempo diario a cultivar la relación. Haz planes con tu pareja, comparte momentos, haz actividades que os gusten, expresa lo que te gusta del otro, interésate por sus cosas de manera auténtica.
  3. Aporta valor. Toma un rol activo, un liderazgo compartido en el que unas veces sea tu pareja quien aporte contenidos (ideas, anécdotas, actividades, metas, etc.) y otras seas tú. Nutre la relación, nutre a tu pareja siendo un ser completo y lo más realizado posible.
  4. Respeta. Respeta al/la otro/a y dale su sitio. Cierra etapas anteriores, ordena tu espacio físico pero sobretodo ordena el espacio psicológico al que entra a formar parte tu pareja dejando claro su lugar en tu vida, en tu cabeza, y en tu comportamiento diario.
  5. Crea confianza. La confianza se construye. La intimidad psicológica es una excelente oportunidad de enriquecimiento mutuo. Saber y sentir que el otro está ahí para compartir alegrías y tristezas sin temor a ser, mostrar al otro que puede confiar, que el vínculo entre los dos es seguro y que pase lo que pase cualquier aspecto puede ser hablado y abordado de manera conjunta con madurez y complicidad.
  6. Comunícate asertivamente. La comunicación es una pieza clave en las relaciones de pareja. Expresa tus sentimientos, pensamientos y anhelos de manera asertiva, es decir, respetando los derechos del otro sin olvidarte de los tuyos.
  7. Acepta las diferencias. Acepta al otro como un ser diferente de ti, con sus ideas, sus gustos, motivaciones e intereses. Negocia las diferencias, aplaza temas cuando sea necesario pero abórdalos y toma decisiones en pareja.
  8. Ten valores compartidos. Podéis ser diferentes, todo el mundo lo es de hecho, pero es clave compartir una visión de la vida común, unos valores compatibles, que ambos podáis ver un futuro común.
  9. Comparte. Siente el placer de compartir tiempo juntos, de hacer planes, actividades, viajes y todo tipo de cosas. 
  10. Cuida. Cuida al otro. Cuida la relación. Cuídate tú. A veces puedes preguntarte ante determinadas situaciones: ¿Es adecuado para mí? ¿Es adecuado para él/ella? ¿Es adecuado para nuestra relación? Si es adecuado en todos los sentidos, entonces adelante, hazlo. Si no lo es en alguna o varias de estas cuestiones reflexiona o ponlo en común con tu pareja y buscad opciones juntos.
  11. Perdona. Si estás dispuesto/a a amar con mayúsculas tendrás que estar dispuesto/a a perdonar y a seguir adelante sin resentimientos, sin rencor, aceptando que amar es un proceso continuo de aprendizaje, de búsqueda del equilibrio, de resiliencia e incluso de crecimiento personal.
  12. No lo/la necesites, prefiérelo/la. No quieras con apego. Trata de no necesitar a tu pareja, de seguir siendo autónoma/a, un ser humano pleno, consciente, rico. Desde tu individualidad y tu libertad, sé capaz de hacer y ser de forma independiente pero disfruta de tu pareja al preferir vivir y/o compartir tu vida con ella.

Fuente: Saludablemente